lunes, 15 de junio de 2026
Lewis Carroll. Alicia en el país de las maravillas. España, Penguin Classics, 2019.
Quise volver a leerlo, aunque quizá nunca lo había leído. Ya no recuerdo. Está tan inmerso en la cultura, que ya conocía la trama y las ilustraciones. Creo que teníamos una película de Alicia de niños. La vi varias veces. Me sorprendió eso: que fuera una historia tan popular. Leyéndola, me impresionó la manera natural con que se presentan hechos extraordinarios, pero me decepcionó la manera que buscó al final de resolver, justificar, esto: con un sueño. Es un recurso muy trillado, muy fácil: "lo soñé". Igual hubiera sido suficiente... volver a caer de un hoyo a su cama o a un haystack. La historia tampoco se tensa, no hay nudos. Se trata de un recorrido lineal con personajes clásicos, pero lineal. Se reunen los personajes al final en el juicio, pero nada hay en juego ni en riesgo en ese juicio. En fin, original, pero hasta ahí. El asunto también de la lógica me parece sobrevaluado. Si el autor no hubiera sido matemático en Oxford, no creo que nadie hubiera hecho una fiesta al respecto.
miércoles, 10 de junio de 2026
Virginia Woolf. To the Lighthouse. USA, HBJ book, 1944.
La narradora focalizada en los personales, al estilo de Joyce. A diferencia de Joyce no hay situaciones escatológicas, sexuales ni humorísticas. En cambio, el ambiente es meditativo, poético. La acción sucede en dos días y entre ambos un capítulo que narra el transcurso de varios años. Algunas frases son extremadamente poéticas sin querer serlo, naturales, pasajeras. El ambiente es clase media alta intelectual. Los personajes son entrañables, los entendemos como nunca antes de Joyce podríamos haberlo hecho: en su cotidianidad, lo nimio y lo abstracto mezclado. Increible la manera en que se escenifican los conflictos a través de los monólogos interiores y focalización interna de los personajes. Después aprovecharían esta técnica una buena parte de los escritores del XX. Genial la Woolf.
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