jueves, 5 de noviembre de 2026

Pablo Rolando Arango. "Grandes borrachos colombianos". Manizales, Jaravela, 2026. Gran libro, una suerte de Julian Barnes del alcoholismo colombiano. Las primeras biografías son desopilantes, con un humor muy agudo, muy irónico. Hay empatía con los alcohólicos sin dejar el ojo crítico, ni el humor. El pensamiento filosófico en pequeñas dosis y en los momentos correctos le da peso: no se queda en la anécdota, aunque algunas son inolvidables: el maestro de filosofía que se orina a sí mismo frente a la mirada de sus colegas. Muy bien. En la parte autoficcional hay novedad sin una total lejanía, hay drama sin dramatismo.

martes, 3 de noviembre de 2026

Andrés Montero. "El año en que hablamos con el mar". México, La Pollera, 2026. Muy buena novela. Genial el narrador en primera persona del plural. Amolda muy bien con la trama, que se trata de la relación de dos hermanos gemelos nacidos en una isla del sur de Chile. El narrador son los pobladores del pueblo. La trama recrea con gran originalidad el mito regional de las dos serpientes: agua y tierra, movimiento y sedentarismo. Hay muchas emociones, añoranzas, nostalgias, alegrías, tristezas. Y hay un gran oficio para relatar. Luego de la voz en plural, tenemos el cuaderno de uno de los hermanos. El uso del tiempo es también muy oportuno, muy bien usado. Me encantó.

domingo, 25 de octubre de 2026

Agustina Bazterrica. "Cadáver exquisito". México, Alfaguara, 2024. Es una gran idea, terrible, pero gran idea. El desarrollo es bueno. Los personajes están bien diseñados. La trama es ágil. Pero falta algo: lenguaje, diversidad de personajes, fuerza, horror. La comparo con "The Road" de McCarhty y se queda corta. Me gustó, me gustó mucho. La leí en un par de días. Pero quizá habría debido profundizar en la frase final de la novela. En lugar de buscar con esa frase la sorpresa, martillarla en todo el texto: qué significa la domesticidad; domesticados al capital, al dinero, a la imagen, a la IA... Me parece que la novela juega en el balance entre el horror y la literatura digerible.

miércoles, 21 de octubre de 2026

Rosario Castellanos. "Cartas a Ricardo". México, UNAM Colección Vindictas, 2025. El género epistolar está muy cercano a la novela. Las primeras novelas, muchas de ellas, se escribieron de hecho imitando este género: le daba más realidad, veracidad. "Las cartas a Ricardo" pueden leerse como novela, pero es neceario tener más contexto de los personajes. Tenemos -o tengo- mucho contexto de Rosario Castellanos, pero poco de Guerra. Eso inevitablemente me generó una lectura inclinada a favor de Rosario. En un inico la descubrí graciosa, vivaz, ágil, inteligente. Pero como fue pasando el tiempo y ella estaba en Madrid, mientras que Guerra en México, me empezó a desesperar. Él era un peso para ella. ¡Libérate! Sucedió lo contrario: él la dejó a ella. Qué tristeza y luego qué enojo al saber que volvieron después de la gran traición de él. Se casaron, tuvieron hijos y ahora sí las cartas de ella, cuando se va EUA a trabajar, son entre tristes y patéticas. Apenas asoma su humor de juventud. Tiene ahora más un tono triste, deprimido. Se quiere amoldar a él, lo quiere complacer, incluso se hace la tonta: ¿qué es fidelidad?, se pregunta en algún momento, cuando ese es justo el problema: que él les infiel de manera abierta y descarada. Qué coraje. Así va ella perdiendo poco a poco la dignidad, se humilla, tiene problemas con su hijo que también la humilla. En las últimas cartas, cuando él se va a Puerto Rico y ella se queda al cuidado de la casa y de los tres hijos (dos que no son de ella), su vida es casi la de una trabajadora del hogar. "Lo único que no quiero hacer es teclear tus trabajos", le dice ella. Para todo lo demás ahí está. Entiendo que es un problema estructural, y en ese sentido es muy importante leer este libro y estas cartas porque Rosario Castellanos era una feminista sumamente inteligente, una gran novelista y poeta, y a pesar de eso...

martes, 13 de octubre de 2026

Elena Garro. Revolucionarios mexicanos. México, DeBolsillo Penguin, 2025. Es una compilación de varios artículos que Garro escribió previo al 68, en periódicos nacionales, sobre dos figuras revolucionarias: los hermanos Magón y Madero. Aunque sobre todo es de Madero. El escrito es ágil e informado. En ocaciones la escritura es muy telegráfica, escueta. Aunque Garro expresa sus emociones. De hecho es un trabajo que se posiciona claramente a favor de sus héroes. Son pocos los matices históricos y no hay, me temo, profundidad en los personajes. Son casi caricaturescos: el bueno y el malvado, el héreo y el villano. Es un texto interesante por la posición política de Garro y porque anuncia lo sucedido meses después en el 2 de octubre. Garro enumera en un par de ocasiones a varios intelectuales que se alinearon a favor de Porfirio Díaz y luego de Victoriano Huerta. Está muy informada, no es una lista azarosa. Incluso menciona que Alfonso Reyes obtuvo trabajo en la Embajada de México en Francia en el periodo de Huerta. Aun así sorprende que le preocupe tanto la acción u omisión de los intelectuales. Otro asunto: es anti zapatista. Detesta a Zapata, no lo dice abiertamente -aunque quizá sí– pero hace varios comentarios en que revela la supuesta ingnorancia, impaciencia y pragmatismo político de un Zapata alejado por completo del de Gilly, por ejemplo.

domingo, 11 de octubre de 2026

Mariana Enriquez. "Alejandra Pizarnik, vestida de cenizas". Los malditos. Santiago de Chile, Universidad Diego Portales, 2011. Leí este libro hace algún tiempo, ahora releí el capítulo de Enriquez. Me gustó mucho esta biografía. Muy interesante la manera en que conjunta dos temporalidades: la de la narracción y la de la historia de Pizarnik. En el primer tiempo, interviene también la narradora investigadora. Es un trabajo muy ágil e informado. La investigadora cita sus fuentes, las cuestiona y también las usa para validarse.
Anne Carson. Autobiography of Red. NY, Vintage, 1998. Tenía este libro de Carson en la bibliotea y ahora que ganó el Nobel fue el momento de descubrirlo. Me sorprendió. Muchas veces he pensado al leer la Iliada y la Odísea en la claridad de un texto con una forma literaria compleja. Y he soñado con algo similar: una historia clara y ambiciosa en verso. Recuerdo una novela de Gonzalo Tavares, Un viaje a la India, que intentó esto. A mi gusto, un intento mal logrado. Mucho mejor es el de Carson, es otro asunto por completo. Logra ella conjuntar algo sumamente original y difícil: una historia clara y animada con una apuesta formal poética totalmente moderna. Es visible en su trabajo la actualidad de la forma poética y, para mi gran sorpresa, puede relatar una historia clara, ágil, interesante y, además, clásica. Estaré a la búsqueda de sus otros trabajos. Algo ha destacar: lo poético en un lenguaje llano. Otra cosa: su gran conocimiento de la tradición literaria, en específico, la clásica que planea ligera sobre el texto.