miércoles, 6 de mayo de 2026
Sergio Pitol. El mago de Viena. Trilogía de la memoria. Barcelona, Anagrama, 2007.
El mago de Viena se publicó en 2005. En la versión final ya no hay secciones ni listado, es un tejido sin límites. Esto que podría ser la culminación de su poética se convierte por momentos en una obra deshilvanada y reiterativa. Hay cuatro pasajes que repiten la misma anécdota sobre su recorrido literario: los inicios en Tepoztlán, sus cuentos influenciados por Faulkner y Borges, los otros cosmopolitas y sus periodos novelísticos (laberinto y carnaval). Algunos son textos que nacieron a manera de prólogo a uno de sus libros (como Infierno de todos) y decidió incluirlos sin orden aparente. De igual manera publicó en el núcleo de El mago… más de la mitad de los ensayos de su libro de Adicción a los ingleses, vida y obra de diez novelistas. Son ensayos más convencionales, de crítica literaria y de indagación histórica que chocan en estilo y en vocación con textos como “El mago de Viena”, “Quisiera arriesgarme”, “De cuando Enrique conquistó Asjabad y como la perdió”. Estos últimos son más cuentos en formato ensayístico, a la manera de Borges. Tenemos también pasajes autobiográficos narrados con nostalgia, recuentos biográficos de escritores admirados y pasajes muy breves semejantes a aforismos o minificciones.
Algo que preocupó a Monterroso es que sus libros de ensayos no fueran una miscelánea, que es la manera en que en todo archivo guardan aquello que no tiene una forma reconocible. Por eso la definición en el epígrafe de su nuevo género como movimiento perpetuo. Con Pitol tenemos que la conclusión soñada de su obra es, a mí parecer, una difuminación de aquello que sí logró en El arte de la fuga y El viaje. La estructura de estos dos primeros libros fue clave. En el primero tenemos la idea de la fuga: en los tres capítulos se abordan los mismos temas, salvo que el primero la voz reinante es la autobiografía, en el segundo la poética y en el tercero la crítica. Subyace en todo el libro la literatura como tema central. El segundo es literatura de viaje; viaje físico a la URSS, introspectivo y biográfico, sobre algunas figuras de la literatura rusa. El destino final es la forma misma, el ensayo como viaje. En cambio en El mago… la forma se escamotea, y tenemos pasajes encantandores sobre su autobiografía, como “Anulación de Pompeya”, y claves para entender su poética como “Soñar la realidad” o “El salto alquímico”, pero que bien podrían haberse leído en una antología o en libros separados.
Cuanto Pitol escribió que El arte de la fuga era su tela de Penelope, imgino que se refereía a un ensayo que al iniciar con una serie de patrones definidos cambiaría gradualmente, en cada labor, hacía una forma nueva en diálogo con la precedente. Los cambios estarían marcados por pausas en capítulos o secciones. Podemos leer varios textos de El mago de Viena en diálogo con esta tela de Penelope, como “Formas de Giao Xingjian” –narrativa de su estancia en Beijing y estudio de la poética de este novelista chino–, “Walter Benjamin va al teatro en Moscú”, “Suite colombiana” y “Diario de la pradera”. Pero en algún momento, a las variantes formales les pega, a manera de parche, reseñas de libros a amigos como Monsiváis y Glantaz –exageradamente elogiosas, que no resistieron al tiempo– ensayos previos y –como ya hemos dicho– una serie de prólogos a sus propias obras.
Entiendo por el epígrafe del libro –“Only conect…” de E. M. Forster– que Pitol delega al lector la conformación de la estructura del libro. Pero para alguien tan entregado a la forma; estuvo a punto de perderse en ella en su primera etapa metaficcional, la recreó después a manera de parodia o como fiesta de carnaval hasta llegar a una forma casi translúcida y volátil, de gran levedad como la de sus ensayos finales, renunciar a ella es invitar al desorden y el caos. Que un escritor de más de setenta años repita una y otra vez la misma anécdota corre el riesgo, además, de verse como síntoma de nostalgia senil.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario